¿De donde viene la inspiración para emprender?

Quizás esa pregunta no sea una que nos hacemos muy seguido pero si es digna de hasta estudiarse académicamente. En un artículo anterior escribir sobre el origen del verdadero emprendedor y como es importante emprender de afuera hacia adentro. Si tomamos esto como base fundamental para ser un verdadero emprendedor entonces puedo afirmar que la inspiración para emprender debe de surgir de las personas.

¿Cómo de las personas? Pues claro está que de sus necesidades y deseos. Cubrir esas necesidades y esos deseos ha sido desde siempre el objetivo de toda empresa. Ya sea las ganas de refrescarse como Coca-Cola o un anhelo de estatus y vanguardia como Apple, al final de todo hay que contribuir a hacer a las personas un poco más felices o menos desdichadas, como lo quieran ver.

Dicen por allí que Richard Branson dijo una vez: “En los negocios como en la vida, todo lo que importa es hacer algo positivo” ¿Y cómo sabemos que algo es positivo? Porque ayuda  o sirve a las personas.

En uno de sus libros Guy Kawasaki menciona que toda organización debe de tener un propósito como hacer del mundo un lugar mejor, evitar el fin de algo bueno o corregir algo que se hace mal. Esta “filosofía empresarial” sirve a muchas empresas (una de las mías por lo menos ha logrado avanzar bastante difundiéndola) porque a las personas les agrada convivir y hacer negocios con personas. Esta filosofía humaniza a una empresa.

Ahora bien, quedando claro que el objetivo de todo emprendimiento es servir a las personas entonces la idea que da origen a un negocio debe de inspirarse en las necesidades de las personas. Lo recomendable para buscar una idea es preguntarnos ¿qué necesidades tenemos?  ¿Cómo podemos hacer de nuestras vidas algo más fáciles? ¿Existe alguna manera de evitar un sufrimiento masivo como el hambre o una enfermedad? Y si es así ¿Cómo hacerlo?

Estas últimas preguntas pueden verse como algo abrumador, apelamos a ideas que realmente revolucionen el mundo y esas no vienen tan fáciles. Pero poco a poco podemos hacer algo adoptando como emprendedores una visión de diseño centrada en las personas, es decir, recordar que son seres humanos quienes al final usaran nuestros bienes o servicios. Para esto último tengo para ustedes un ejemplo:

El diseño centrado en las personas, y el emprendimiento inspirado en las necesidades, puede ser algo complicado porque cada cabeza es un mundo. Aunque nosotros podamos percibir una necesidad o diseñar algo para nuestros semejantes, todo es una hipótesis hasta que lo probemos con clientes reales y de eso será mi próximo artículo.

Esteban Sánchez es un experto en negocios y emprendimiento, además de ser un apasionado del cine y las industrias del entretenimiento. Fundador y miembro activo de organizaciones que promueven el cine como arte y el espíritu emprendedor. Síganlo en Twitter.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s