Mi viaje de estudiante-emprendedor a emprendedor-estudiante

viaje emprendedorEl camino de todo emprendedor no es fácil, muchos han intentado llevar su idea a otros niveles y convertirla en una empresa, desafortunadamente no todos lo logran, son unos cuantos que superan los obstáculos y desafíos que conlleva el emprender que conlleva el emprender  y convierten su idea en una realidad, en una empresa.

En artículos anteriores les había comentado sobre cómo aun siendo un estudiante universitario uno puede encaminarse en el mundo del emprendedurismo y los desafíos que cada estudiante puede tener al terminar la carrera.

En esta ocasión, casi un año después del primer artículo, trataré de cerrar esta enseñanza con mis propias experiencias: el haber sido un estudiante universitario/emprendedor, haberme graduado y seguir siendo emprendedor de tiempo completo a pesar de todo.

El relato se remonta a los momentos en que creé The Enterpriser; estaba a meses de graduarme y me empecé a preguntar qué sería de mi vida después de la escuela.

La respuesta a mi pregunta y de hecho la motivación para crear el blog y vivir como emprendedor de tiempo completo no vino, como a otros emprendedores les habrá pasado, de haber conocido a una persona o emprendedor que me dijera que me arriesgara o porque leí un libro, o porque me vi en la necesidad o porque recibí una educación emprendedora sino más bien de un video. Un video que me cambió la vida.

Y no fue uno de esos videos de motivación o superación, ni muchos menos de esos que circulan en la web sobre decidirse a ser emprendedor y tener libertad financiera o cumplir tus sueños. El video era una recopilación de las frases y momentos más icónicos de un boxeador: Muhammad Ali.

Fue ese video, que meramente era despliegue de ego con frases provocadoras combinado con clips de sus peleas, el que me hizo buscar algo más grande. Fueron esos casi 9 minutos, los que me convencieron de iniciar mi viaje emprendedor.

Tras haber iniciado el blog, entre a mi último semestre, con una preocupación latente sobre cómo iba a terminar mi carrera. Además dos clases de ese semestre estaban enfocadas a realizar el plan de negocios de una idea de negocio y poner a prueba el modelo de negocio de la misma.

Estos meses de probar la idea fueron lo que definieron lo que yo haría después de graduarme. Fue en estos momentos en los que realmente me considere un estudiante-emprendedor, tenía la obligación de mis clases, exámenes y todo los requisitos para graduarme pero además tenía que probar que mi idea de negocio se podía convertir en una empresa: evaluar al cliente, sus necesidades, aprender a vender mi idea, ir a buscar clientes, pensar en un modelo de ingresos viable y cambiar el modelo de negocio las veces que fueran necesarias.

Esto último fue lo que me siguió después de graduarme. Durante mi último semestre probé mi idea y al final conseguí clientes que me pagaron por los servicios que la idea ofrecía. Pero yo sabía que esto apenas había empezado.

Y con esto quiero recalcar el título del artículo: sí, al graduarme deje de ser estudiante-emprendedor, pero uno no por esto simplemente se vuelve emprendedor. Yo cuando salí y después de recibir clases y meterme al mundo del emprendimiento durante mi universidad, todavía no tenía ni idea de cómo administrar y crecer un negocio.

Les seré sincero, yo me tomé un break de entre 3 – 4 meses solo por el simple hecho de hacerlo. Aunque me mantenía ocupado: seguía con el blog y empecé a desarrollar nuevas ideas de negocio, que algunas de ellas siguen hoy en día creciendo y otras que desafortunadamente murieron.

Pero también pensaba en la idea de negocio surgida de mis clases de emprendimiento: traté de conseguir nuevos clientes y fue frustrante al principio, demasiado. Mucha gente no le interesaba lo que yo ofrecía y algunos ni tenían la decencia de contestarme llamadas o correos. Y a los que sí, siempre estaban ocupados y no podía recibirme y me cancelaban a cada rato.

Esto hizo pensarme mi propuesta de valor más de una vez, y durante todos esos meses de break cambie mi modelo de negocios tanto que no se parecía en nada a lo que en clase había plasmado en el plan de negocio.

Ya al decidir dejar de “descansar”, empecé a convertir mi idea en una empresa, y otra vez, me enfrenté a otros retos y cuestiones de las que no sabía ni cómo enfrentar y mucho menos como superar.

El punto, para no hacer esto más extenso, es que al empezar como un estudiante-emprendedor, uno al graduarse no deja de ser estudiante, uno siempre tiene que seguir desafiándose y desafiándose. Te vuelves un emprendedor-estudiante, porque sigues aprendiendo. Te encuentras con ciertos obstáculos, buscas la manera de superarlos y lo logras; es entonces en que te encuentras otro obstáculo y es un ciclo de aprendizaje continuo, inclusive si no logras superar estos obstáculos.

El viaje de todo emprendedor es diferente. Pero de algo estoy seguro, ya sea si empezaste desde la escuela o ya muchos años después, uno no deja de ser estudiante y menos como emprendedor. ¿Y tú? ¿Qué tan buen estudiante eres?

Crédito de la imagen: Entreprenur Journey

Cristopher Ramírez es Editor en Jefe de The Enterpriser. Comprometido a alcanzar sus sueños, así como ayudar a otros a alcanzar los suyos. Ingeniero en Tecnologías de Información convertido en emprendedor e inversionista de tiempo completo. Síganlo en Twitter.

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