¿Está Bien Admitir que Tengo Defectos?

Todos hemos enloquecidos ante la posibilidad de compartir nuestros defectos. Estamos preocupados que los empleados, inversionistas, clientes y cualquier persona piense menos de nosotros. Tal vez no inviertan, tal vez no compren nuestros productos y/o servicios, o tal vez no trabajen con nosotros.

Compartir nuestros defectos es atemorizante. Pero también es una de las cosas más liberadoras que podemos hacer como persona.

Oye, tú también eres emprendedor – ¿tienes defectos?

¿Por dónde empiezo? He estado involucrado en el mundo del emprendimiento por ya 10 años y tengo un montón de defectos. Soy muy distraído, soy tímido al hablar, sufro de ansiedad y ataques de pánico – y soy bastante flojo.

Por mucho tiempo nunca había considerado decirle esto a alguien. Pero con el tiempo he aprendido, especialmente entre otros emprendedores, que compartir nuestras vulnerabilidades se ha vuelo la forma más honesta de conexión que podemos tener, especialmente en esta era de personas “photoshopeadas” y egos manufacturadas.

Compartir nuestros defectos crea confianza porque es una de las pocas cosas en la vida de las que nadie miente. También invita a otros a participar desde la honestidad, lo cual es muy poderoso.

¿Cómo comparto mis defectos sin parecer un desastre?

La clave está en hablar de cómo manejamos nuestros defectos.

Si demostramos estar abierto a manejar y ser responsables de nuestros defectos, aun si no nos traen ningún beneficio, muestra un grado de responsabilidad que la gente busca y admira en un líder.

¿Cuándo debería mantener mis defectos sólo para mí?

Solo porque ser vulnerable es honesto no significa que siempre sea apropiado. Como líderes, también tenemos una responsabilidad de darnos tiempo para procesar las consecuencias de nuestros defectos e idealmente hacer las preparaciones adecuadas para controlarlas o manejarlas, antes de siquiera pensar de compartirlas.

Tenemos que entender que nuestros defectos son un desafío empresarial como cualquier otro, y la gente alrededor nuestra va a asumir que tenemos un plan. Tal vez no lo tengamos. Pero es usualmente mejor presentar esos defectos cuando tengamos un plan coherente para enfrentarlos.

No son nuestros defectos el desafío – es la manera en que lidiamos con ellos lo que le importa a la gente.

Sobre el Autor

Cristopher Ramírez es autor, copywriter y speaker. Con múltiples años como observador y actor del mundo emprendedor, ha escrito 3 libros dedicados a educar a los nuevos emprendedores. Síganlo en sus redes oficiales: Facebook, Instagram y Twitter.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .