50 Trucos Para Hacer Todo Mejor, Más Rápido y Más Fácil (Parte 4)

Si te encuentras leyendo esto quiere decir que ya has leído y aplicado algunos de los hacks que he compartido en la parte 1, parte 2 y parte 3. Ahora te compartiré otros nuevos 10 trucos para mejorar tu productividad.

  1. Escríbelo: No confíes en tu memoria como tu sistema. Escribe las cosas que necesitas hacer, tu horario, cualquier cosa que necesites, y a cada pensamiento para que puedas estar relajado, sabiendo que no olvidarás las cosas. Usa tu cerebro para pensar, usa el papel o tu computadora para seguir la pista a las cosas.
  2. Brechas de tiempo: Esos pequeños bloques de tiempo que tenemos durante el día mientras esperamos el autobús, hacemos fila, esperamos a que una reunión empiece, etc. Ten una lista de tareas de 5 minutos que puedes hacer en esos momentos, o busca algo que leer o trabajar en algo que te ayude a sacar lo mejor de esos minutos.
  3. Una tarea a la vez: Tendemos a vernos a nosotros mismos como grandes multitaskers, pero no lo somos. Al disponernos a hacer multitasking solo estamos usando pequeños pedazos de tiempo a diversas tareas en una sucesión rápida. De acuerdo a estudios, tardamos 20 minutos en realmente adentrarnos a una tarea, con el multitasking terminamos trabajando peor y más lento.
  4. Hábitos: Los hábitos son la forma en que vemos y respondemos al mundo así como las acciones que rutinariamente tomamos. Examina tus propios hábitos y cuestiona lo que estos dicen acerca de tu relación con el mundo – y que es lo que debería cambiar para crear una visión global en la cual tus metas son alcanzables.
  5. Desencadenadores: Coloca recordatorios alrededor tuyo para ayudarte a recordar, así como a ayudarte a crear mejores hábitos. Por ejemplo, coloca los libros que necesitas regresar a la biblioteca frente a la puerta.
  6. Despeja: El desorden es cualquier cosa que está fuera de lugar y en el camino. No me refiero a ser pulcro – alguien puede tener un espacio limpio de trabajo y no ser capaz de lograr las cosas. Debes de ser capaz de acceder a lo que necesitas, cuando lo necesites, sin quebrar el flujo de trabajo.
  7. Visualiza: imagínate cumpliendo tus metas. ¿Cómo es tu vida? ¿Eres quien quieres ser? Si no, vuelve a pensar en tus metas. Si sí, entonces visualízate dando los pasos que necesitas para llegar. Ya tendrás un plan; escríbelo y hazlo.
  8. Sistema de 43 folders: Un grupo de 43 folders, etiquetados del 1 al 31 y de Enero a diciembre, se usaba para recordarnos de las tareas que necesitamos hacer en un día específico. Por ejemplo, si tienes un viaje el 23 de marzo, pondrías tu itinerario, tickets, y otros materiales en la carpeta de “Marzo”. Al inicio de cada mes, tú mueves el folder del mes anterior al fondo. El primero de marzo, moverías tu información de viaje hacia el folder 23. Cada día, mueve el folder del día anterior hacia el fondo. El 23, este folder estará al frente, y todo lo que necesitas para ese día estará ahí.
  9. Lista de no quehaceres: Una lista de las cosas que no tienes que hacer – útil para mantener la pista en hábitos que te llevan a ser improductivo.
  10. Plantillas: Crea plantillas para tareas repetitivas, como letras, correos de respuesta, publicaciones en el blog, etc.

¿Qué te parecen estos nuevos hacks? Mantente al pendiente para los siguientes y últimos 10.

Cristopher Ramírez es emprendedor, escritor, motivador, filósofo y estratega. Ha tenido la oportunidad de desarrollar y estar involucrado en la creación de varias empresas. Es autor de Imperio Emprendedor – Mentalidad para la Era Startup, libro centrado en dar el empujón a los emprendedores a un nivel emocional. Y busca ayudar a otros a encontrar su camino hacia la grandeza. Pueden seguirlo en Twitter y en Facebook.

Crédito por la imagen: Prevento

comunicacion efectiva

Cómo Tener una Conversación Significativa

Todos saben cómo tener una conversación porque las han tenido desde que eran unos bebés. Sin embargo, la mayoría de la gente desarrollar malos hábitos que casi les garantiza que sus conversaciones de negocios sean algunas veces sean insignificantes pérdidas de tiempo.

Aquí te dejo un proceso simple de cuatro pasos para asegurarte que cada conversación de trabajo que tengas sea significativa y valiosa de tu tiempo.

  1. Conoce POR QUÉ estás teniendo la conversación

Cada conversación debe tener su punto, o no hay punto en tenerla. Con amigos y familiares, el “punto” es comúnmente disfrutar su compañía. Ya sabes cómo hacer eso. Relájate y diviértete.

En los negocios, sin embargo, siempre hay una agenda para cada conversación, aun si parece que la conversación es solo para conocerte mejor (o vice-versa), hasta que tus colaboradores se vuelvan amigos o parte de la familia.

Por ende, cuando empieces una conversación con un colaborador, ten una meta explicita en la mente. De esta forma eres menos propenso a gastar tiempo y energía.

Similarmente, si alguien inicia una conversación contigo, vale la pena preguntarte la razón por la cual la conversación está ocurriendo y porqué ahora. No vale la pena obsesionarse, pero si tienes una idea del “por qué” es más fácil llegar hacia “dónde” la conversación necesita ir.

  1. Ignora tu “mente de mono”

Los antiguos chinos creían que todos tienen una “mente de mono” que brinca de pensamiento a pensamiento, como por ejemplo:

  • ¿Qué es lo que piensa de mí?
  • ¿Lograré hacer la venta?
  • ¿Qué tal si no puedo pagar la renta?
  • Que feas paredes.
  • Debo llegar al aeropuerto en dos horas.
  • , etc., etc.

Este ruido mental constante te drena la atención lejos de tu cliente y hacia tus propias perspectivas, prioridades y metas.

Si escuchas a tu “mente de mono”, solo escucharás un porcentaje de lo que la otra persona está diciendo. Con toda probabilidad, entenderás mal y olvidarás que fue lo que se dijo.

  1. Reconoce lo que has escuchado

Cuando la otra persona haya terminado de hablar, redefine, y caracteriza lo que la otra persona ha dicho. Esto confirma que realmente estabas escuchando hacia la otra persona, en vez de un dialogo interno (“mente de mono”).

También te previene de continuar la conversación basado en un mal entendido. La reafirmación le da a la otra persona una oportunidad de corregir tu percepción o elaborar lo suficiente para asegurarse de que realmente entendiste.

  1. Piensa y luego responde

Detente un momento para considerar lo que has escuchado y lo que ha hecho eco. Responde con una afirmación, historia, o pregunta que agregue valor a la conversación y la mueva a su punto y propósito.

Tener esta clase de conversación es difícil y fácil, por igual. Es difícil porque las “mentes de mono” de algunas personas son del tamaño de King Kong charlan tan fuerte que no pueden oír nada más.

Sin embargo, una vez que hayas aprendido a ignorar el parloteo, esta forma de escuchar, refeccionar, y hablar rápidamente se vuelve secundaria. Y esa es la parte fácil.

Cristopher Ramírez es emprendedor, escritor, motivador, filósofo y estratega. Ha tenido la oportunidad de desarrollar y estar involucrado en la creación de varias empresas. Es autor de Imperio Emprendedor – Mentalidad para la Era Startup, libro centrado en dar el empujón a los emprendedores a un nivel emocional. Y busca ayudar a otros a encontrar su camino hacia la grandeza. Pueden seguirlo en Twitter y en Facebook.

Crédito por la imagen: La Conversación

20 Hábitos de Líderes Ineficaces

Muchas veces hablamos sobre lo que hace a un líder, también sobre sus cualidades, sobre sus habilidades y cómo desarrollarse como uno.

Pero rara vez hablamos sobre las cosas que no deben de hacerse si eres líder, o más bien si te encuentras en una posición de liderazgo.

Gordon Tredgold nos comparte una infografía que se centra en los malos hábitos que los líderes deben evitar.La infografía a continuación:

20_ineffective_leaders

Del equipo de The Enterpriser

Crédito por la imagen: Business 2 Community

6 Malos Hábitos que Sabotean tu Éxito

 Nuestras dudas son traidores, y nos hacen perder el bien que a menudo podríamos ganar, por temor a intentar.” – William Shakespeare

Tus pensamientos no solo afectan tu estado emocional, también influyen en tu comportamiento. Cuando piensas positivamente, es más probable que te sientas y desempeñes mejor. En cambio, si piensas negativamente, tu desesperación será reflejada en cómo te sientes y te comportas.

Todos experimentamos pensamientos negativos en cualquier momento u otro. Esto permite que el cinismo se vuelva un hábito, sin embargo, esto puede llegar a limitar tu potencial.

No importa cuánto talento o experiencias poseas, si no puedes tener el control de tu mente, nunca podrás lograr grandes cosas. No puedes alcanzar el siguiente nivel de éxito a menos que creas que eres capaz de lograr más.

Es por esto que psicólogos del deporte trabajan con atletas de élite y aspirante a ser campeones olímpicos para ayudarles a erradicar esa platica interna negativa que interfiere con su desempeño. Pero no solo son los atletas quienes se benefician de cambiar su mentalidad. Aprender a pensar productivamente puede ayudarte en los negocios y en la vida.

Aprender a reconocer los hábitos de pensamiento que te roban de tu fuerza mental es el primer paso para cambiar tu mentalidad. Aquí te dejó 6 malos hábitos que sabotearán tu éxito.

1. Hacer excusas.

Culpar a otros o a circunstancias externas por tu falta de logros daño tu desempeño. Decir cosas como “Este papeleo hace imposible mi trabajo,” o “mis socios me retienen” te dejarán atorado.

Para de hacer excusas: Enfócate en todas las cosas que puedes hacer en vez de lo que no puedes hacer. Cuando prestas atención a lo positivo, pondrás más esfuerzo en tu desempeño.

2. Viendo lo negativo del futuro.

Predicciones negativas fácilmente se vuelven en profecías autocumplidas. Si subes al escenario a dar un importante discurso pensando “Me voy a equivocar,” estarás distraído–y esa distracción puede hacer que olvides tus palabras.

Para de ver lo negativo del futuro: A menos que estés creando planes productivos para tratar con potenciales escenarios negativos, no explores el “¿Qué tal sí…? Predecir resultados desastrosos puedes causar que caigas en una ansiedad que pueda asfixiarte.

3. Buscando la aprobación de los demás.

Tus intentos para ganar aprobación de otros pueden ser contraproducente. Tratar de descifrar cómo un entrevistador está percibiendo tus respuestas, por ejemplo, puede causarte tropezar sobre tus palabras.

Para de buscar la aprobación: Aunque podría ser importante que a veces midas la reacción de las personas a tu alrededor, cada segundo que pasas buscando ser aprobado es un segundo en el que no estás concentrado en la tarea a realizar. Mantén el enfoque en hace lo mejor y reconocer que no puedes controlar la forma en que los otros responden.

4. Dudar de ti mismo.

Tus inseguridades fácilmente pueden asesinar tus sueños. Si caminas hacia una reunión importante pensando, “No creo pueda convencerlos,” tu duda sobre ti mismo saldrá a la luz y serás menos capaz de lograr las cosas.

Para de dudar de ti mismo: Crea una lista de tus habilidades, talentos, y logros. Lee la lista regularmente y cuando estés invadido de duda, recuerda todas las razones de porque eres lo suficientemente bueno.

5. Subestimarte.

Es imposible desempeñarse bien cuando te estás diciendo a ti mismo, “Eres estúpido” o “No puedes hacer nada bien.” Esta plática interna negativa te desalentará y te arrastrará hacia abajo rápidamente.

Para de subestimarte: Habla contigo como lo haría un verdadero amigo. Si no usas palabras duras con otros, no permitas decírtelas a ti mismo.

6. Dudar de tus decisiones pasadas.

El reflexionar en decisiones pasadas puedes ser saludable, pero dudar de las decisiones ya tomadas y pensar en “¿qué hubiera pasado si…?” puede dañar tu desempeño. Cuestionar tus decisiones pasadas te desgasta.

Deja de dudar de tus decisiones pasadas: Práctica el dejar el pasado atrás y centrarte en el aquí y ahora.

Espero que estos 6 malos hábitos no sean comunes para ti, y si has caído en ellos, este artículo pueda ayudarte a superarlos.

Cristopher Ramírez es emprendedor, escritor y motivador. Ha tenido la oportunidad de desarrollar y estar involucrado en la creación de varias empresas. Es autor de Imperio Emprendedor – Mentalidad para la Era Startup, libro centrado en dar el empujón a los emprendedores a un nivel emocional. Y busca ayudar a otros a encontrar su camino hacia la grandeza. Pueden seguirlo en Twitter.

9 hábitos de comunicación que todo líder exitoso posee

Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice.” – Peter Drucker

La forma en que te comunicas como líder es importante. El tono correcto, la voz correcta, el correcto lenguaje corporal–estos elementos son tan importante como las palabras que dices, a veces más.

Tener un líder que entiende los principios de una gran comunicación puede hacer la diferencia entre un equipo colaborativo y otro que da vuela en círculos.

Si podemos establecer nuestra comunicación de forma correcta, podemos construir equipos más fuertes, ser persuasivo con los clientes y en general, acelerar nuestro negocio.

Aquí un listado de los principios a recordar:

  1. Personaliza tu comunicación. La consistencia es importante, pero eso no significa que debes hablar de la misma manera con todos. Personaliza tus mensajes de acuerdo a lo que sabes de quien te escucha. Algunas personas les gusta los detalles, otros lo general y otras personas solo quieren ir al grano. Pon atención y ajusta tu comunicación apropiadamente.
  2. Escucha activamente. Ser buen escucha se encuentra entre los más importantes principios para la buena comunicación. No te alejes cuando alguien más está hablando, asegúrate que tu lenguaje corporal indique tu interés. Mantén contacto visual y responde con pequeños gestos que muestren que estás escuchando y recibiendo el mensaje. Si tienes dudas de lo que estás escuchando, intentra parafrasear o repetir lo que escuchaste.
  3. Deja a otros terminar. Si esperas ansiosamente por una oportunidad para hablar, no estás realmente escuchando. Entrénate para no pensar en interrumpir a otra persona sino asegurar que ya hayan terminado para empezar a ahblar.
  4. Haz preguntas sencillas. Aprendes más cuando mantienes tus preguntas sencillas. Si haces las preguntas correctas siempre encontrarás las respuestas correctas.
  5. Sé educado. No revises tu celular o veas tu reloj cuando alguien más está hablando. Da el respeto de tu individible atención.
  6. Usa el poder del “Yo”. La comunicación se vuelve más productiva cuando evitas presentar tus pensamientos como hechos. Por ejemplo, en vez de decir “Este proyecto es un fracaso” podrías decir “[Yo] Estoy muy preocupado acerca la sustentabilidad de este proyecto”.
  7. Pon atención a lo que tu cuerpo está diciendo. Algunos investigadores encontraron que el lenguaje corporal compone más de la mitad de lo que estás comunicando. ¿Tu ostura es abierta o cerrada?
  8. Cuida tu tono. Asegúrate de que tu tono combine con lo que estás diciendo, esto asegurará que tu mensaje sea claro.
  9. Evita el sarcasmo. Tiene un alto índice de fracaso–y si funciona, solo servirá para construir paredes y destruir fuertes relaciones y/o conexiones.

Hay pocas cosas que puedes hacer que beneficien más tu liderazgo y tu organización que trabajar en mejorar tus habilidades en comunicación.

Toma en cuenta la forma en que te comunicas con tu equipo, el mensaje que das y su propósito, y probablmente tus oportunidades para el éxito aumentarán.

Cristopher Ramírez es emprendedor, escritor y motivador. Ha tenido la oportunidad de desarrollar y estar involucrado en la creación de varias empresas. Es autor de Imperio Emprendedor – Mentalidad para la Era Startup, libro centrado en dar el empujón a los emprendedores a un nivel emocional. Y busca ayudar a otros a encontrar su camino hacia la grandeza. Pueden seguirlo en Twitter.